Habia una vez una chica, que vivia un sueño, una chica que era feliz disfrutando de sus antojos y peleando con todo ser que se interpusiera entre ella y sus objetivos.
Convencida de su felicidad, llorando a la verdad.
Viviendo a su manera a las sombras de quien ella tanto quiso.
Temor a conocerse y temor a olvidarse.
Pereza al buscarse...
''Se encuentra en la agonia,
un alma ya muy herida
e irrevocablemente
moribunda espectante a
una vida que sabe que no
podrá soportar queriendo
ser feliz, puesto que naide
querrá tolerarlo.''
En este rincón de su alma es donde, demasiado tarde para retroceder, se da cuenta de que no le sirve de nada ser feliz si a nadie le importa que lo sea.
Caminando por la triste senda de vuelta a su vida, una chica, desolada, vacía, que lo tuvo todo y quiso más, lo peridó todo y ahora no es nadie.
Un cuerpo vacio, un alma perdida y una vida inutil que nadie querrá reciclar

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